sábado, 25 de mayo de 2013

Los agro-combustibles de alcohol como alternativa energética

Los agro-combustibles de alcohol como alternativa energética

Se denominan comúnmente biocombustibles a la alternativa de producción de combustibles a partir de fósiles orgánicos, es decir, a partir de materia orgánica denominada biomasa.
En el origen de la industria automovilística, la energía motora provenía principalmente del alcohol y de la electricidad. Sin embargo durante todo el desarrollo industrial del siglo XX se mutó hacia el petróleo debido a su abundancia, su bajo costo de extracción y procesamiento industrial, su alto contenido energético y la seguridad geopolítica del abastecimiento. Las dos grandes crisis petroleras (1973 y 1978)[1] y el nuevo rol económico y político de la OPEP, hicieron repensar a los grandes fabricantes y países industrializados en el desarrollo de combustibles alternativos.

Proalcool en Brasil:

Una de las primeras vías de desarrollo alternativo provino de la fabricación de etanol en Brasil, con una masiva inversión en la transformación de los motores de combustión del parque automotriz local así como las fuentes de combustible a partir de la caña de azúcar. El programa Proalcool, promovió la fabricación de 5.6 millones de vehículos con motor a combustión en base al alcohol hidratado[2] y la sustitución de una fracción de la gasolina (entre 1.1% y 25% de su volumen). Con este desarrollo se pudo substituir la importación de 550 millones de barriles de petróleo y se creó un mercado industrial de varios millones de dólares. El buen posicionamiento del resultado económico de este programa se traduce el 2000 en una participación brasileña de 13% del mercado mundial de combustibles de origen vegetal. Sin embargo, Brasil sacrificó las tierras dedicadas al cultivo alimentario y de bosques naturales, propiciando un ritmo frenético de desaparición de reservas naturales de carbono. El efecto de nulo impacto medioambiental producido por el ciclo agrícola de la caña de azúcar (captura de CO2 en el sembrío y emisión de CO2 en el combustible) comenzó a tener un balance negativo debido a que se devastaron las reservas de CO2 almacenados en las selvas brasileñas.
Debido al proceso básico de la obtención del alcohol a partir del azúcar de la caña[3], la fermentación también puede realizarse a partir de otros productos agrícolas con alto contenido de azúcares, como el caso de la betarraga, la mandioca, el sorgo, la yuca, la papa, el arroz, el maíz o el trigo.

Los “biocombustibles en el Perú”

A partir de la década del 2000, el gobierno peruano busca promover las energías alternativas para disminuir la petro-dependencia en el parque automotor. El año 2005, se publica el Reglamento de la Ley de Promoción del mercado de biocombustibles[4], con el objetivo de fomentar el desarrollo agropecuario y agroindustrial, y disminuir los niveles de contaminación. En todo el texto del documento se utiliza frecuentemente el término Biocombustibles e incluso se define como de esta manera a los “productos químicos que se obtienen a partir de materias primas de origen agropecuario, agroindustrial o de otra forma de biomasa y que cumplen con las normas de calidad establecidas por las autoridades competentes para su uso como carburantes”. En esta definición no se hace referencia a las consecuencias por la transformación de bosques en tierras agrícolas, al uso intensivo de monocultivos o a la competencia con la producción alimentaria.
En el artículo 6° del referido decreto, se indica que las gasolinas contendrán 7.8% de alcohol y que en adelante se llamarán “Gasolinas Ecológicas”, agregando en cada uno de los tipos el sufijo E (por ejemplo, 97E, significa “gasolina ecológica (sic) de 97 octanos”, con 92.2% de gasolina y 7.8% de etanol).



Fig. 1. Afiche de venta de gasolina con mezcla de etanol
La utilización del prefijo “bio” o del adjetivo “ecológico” presupone un balance medioambiental y social positivo luego del análisis de ciclo de vida (ACV) de estos productos. Bajo motores equivalentes, las emisiones de contaminantes de estos combustibles agrícolas son inferiores a los provenientes de los combustibles fósiles, tanto a nivel de contaminantes globales (como el CO2 que contribuye al efecto invernadero) como a contaminantes de nivel local (como los SO2, NOx, partículas volantes). Sin embargo, la mayor carga ambiental proviene del uso previo de los terrenos a los que estaban destinados los suelos agrícolas así como el uso del agua disponible. En el caso de terrenos eriazos, el balance del ACV aparece prometedor; en el caso del etanol de caña de azúcar las emisiones de carbono equivalente (CO2 eq) constituyen el 80% de las emisiones de la gasolina de 97 octanos y es equivalente a las emisiones del gas natural. El cultivo del sorgo puede producir etanol 50% más eficiente que el etanol de caña[5].
Sin embargo, el cambio de uso agrícola o forestal para la producción de los combustibles agrícolas torna rápidamente el balance como negativo, es decir, produce más emisiones de CO2eq que los combustibles fósiles. El equilibrio es muy frágil y es determinante para conocer si los combustibles agrícolas son “biocombustibles” o simplemente “agrocombustibles”. La utilización indistinta del término biocombustible puede constituir una práctica de “publicidad verde” (greenwashing[6]), una práctica desleal que etiqueta a los productos como amigables medioambientalmente sin haberse hecho una evaluación completa del ciclo de vida.
En la evaluación de la migración de la matriz energética vehicular hacia los agrocombustibles, deben considerarse aspectos relevantes como la seguridad alimentaria de la población en el uso del agua y del suelo, la protección de los bosques primarios y la migración hacia combustibles de origen orgánico de segunda generación, es decir, el aprovechamiento de la biomasa residual, como el caso del diesel proveniente de las algas, de los desechos agrícolas o de los desechos urbanos.




[1] Ruiz-Caro, Ariela. El papel de la OPEP en el comportamiento del mercado petrolero internacional. CEPAL. Santiago de Chile, 2001.
[2] PróAlcool - Programa Brasileiro de Álcool, http://www.biodieselbr.com/proalcool/pro-alcool/programa-etanol.htm
[3] El proceso del alcohol parte de la fermentación del azúcar a partir de levadura del género Saccharomyces.
[4] Presidencia de la República del Perú. Decreto Supremo 013-2005-EM. Aprueban Reglamento de la Ley de Promoción del Mercado de Biocombustibles. 30 de marzo del 2005. MINEM, Perú.
[5] Quispe Trinidad, Isabel et al. Análisis de ciclo de vida de los biocombustibles producidos en el Perú. Holística, Revista de Ing. Industrial PUCP. Número 8 – Agosto 2012. Lima – Perú.
[6] Definición de Greenwashing en Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Greenwashing

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